jueves, 13 de octubre de 2011

“Mirálo a Cristo, es un fracaso el chabón.”

                                                                                                                                              Por Abril Garcia

“Me parece que la iglesia debe ubicarse de nuevo en un plano de mayor humildad”, esto es lo que le viene a la cabeza al cura francisco cuando se le pregunta como ve a la iglesia en un futuro. Este cura no es el típico cura que se ve en las películas, devota toda su vida al catolicismo gracias a una novia que tuvo en la secundaria, por ejemplo. “Vengo de una familia que es católica, pero no va a la misa. En el secundario me puse de novio con una chica que iba a misa, y  ahí empecé a acompañarla los domingos pero no con mucha fe sino para estar con ella”. En las primeras preguntas nos fuimos enterando de su vida y de cómo llegó a su profesión. El estudiaba psicología en un barrio muy pobre y ahí mismo conoció a un cura el cual lo guió para que se presentara la idea de hacer el seminario, y así fue. Pero este joven cura de no más de 45 o 47 años no ve a la iglesia como se imaginan que lo hace. Comenta sobre el vaticano, el poder del catolicismo y cuestiones actuales como el matrimonio igualitario pero de un modo distinto y transgresor. El vaticano, gran símbolo del poder y la crítica hacia la iglesia católica, le merece a este cura una opinión. “Te puedo tomar que es austeridad, pero vender todo no soluciona el problemas de los pobres. Es como decirle al gobierno que venda todas las obras de arte del museo de arte moderno, no soluciona nada”, contesta aceptando la lujuria pero descartando que la idea de venderlo sea una solución, mientras se toma un mate tranquilamente. La siguiente pregunta refería a cuestiones actuales como el matrimonio igualitario y la participación de la iglesia en estas, dice: “La iglesia necesita tener una palabra en las realidades humanas, pero siempre proponiendo no imponiendo”, y desde su opinión sobre esta nueva ley responde que el no impone su idea de familia pero tampoco quiere que se la impongan. En el momento que estaba por contestar su mirada sobre los nuevos cultos y la religión católica y su poder en el futuro, deja su mate y se levanta para atender el teléfono el cual un segundo más tarde sonaría con la voz de una mujer que le pediría  “turno” para casarse. Al terminar, vuelve rápidamente y sin vacilar empieza a responder la pregunta que había quedado flotando. “Cada vez la iglesia tiene que estar mas separada del poder terrenal y del estado, creo que con una oferta mayor de religiones, se va a ubicar en un poder de mas humildad” incitándolo a seguir hablando sobre la humildad agrega:”Miralo a Cristo, es un fracaso el chabon, termina solo, lo matan, me parece que la iglesia debe ubicarse de nuevo en un plano de mayor humildad” repitiendo.  Para terminar, la pregunta decía si era fácil difundir la religión hoy en día y nos contaba que según el, “Es difícil querer entrar en una familia, porque es un mundo muy individualista”. Este moderno y diferente cura tiene, como podrán ver, ideologías que expresar y muchas opiniones que rompen con el estereotipo. Pensando a la famosa y poderosa iglesia desde otro lado.

No tan distintos

Por Catalina Bargalló
Castagnino

Los chicos de 3er año del Colegio de la Ciudad visitaron Garage Olimpo, uno de los centros clandestinos de detención y tortura durante la última dictadura militar.







El 13 de Mayo los alumnos de 3ro B del Colegio de la Ciudad viajamos en el tiempo. Viajamos a un pasado que, aunque lo parezca, no es tan lejano y forma parte de lo que somos y seremos. El 13 de Mayo 3ro. B conoció Garage Olimpo.
Salimos a las 9 de la mañana con frío y sueño. El día estaba nublado, quizás como una advertencia o sugiriendo de adonde nos estábamos dirigiendo.
Si bien algunos eran indiferentes, la excitación era palpable. No iba a ser como cualquier salida, no nos iban a hablar de la evolución humana ni de las diferentes especies que hay en el reino animal, esta vez no… o tal vez más que nunca.
El viaje fue extrañamente corto, quizás la charla constante aminoró la espera, y nos distendimos mientras algunos urgían en la necesidad de ir al baño.
Al llegar, el cielo había esclarecido y un viento leve y frío inundaba el espacio. Este era grande y estaba dividido en diferentes sectores. Un garage grande en el centro, a la derecha la biblioteca “Carlos Fuentealba” y a la izquierda, mediada por un portón, una casa grande y gris que estremecía hasta al más fuerte.
Entramos en la biblioteca. Era agradable, sin embargo las miradas estaban concentradas en un solo punto: un afiche que ocupaba la mitad de la pared con las fotos de los jóvenes que habían pasado por Garage Olimpo. Éramos parecidos, de hecho muchos nos impactamos al ver la semejanza con una compañera en la foto de una joven. Eran flacos, rellenos, morochos, rubios, sonrientes o pensantes. Seguramente con deseos y miedos, ideales y frustraciones, dudas y algunas repuestas. No tan distintos a nosotros.
Rápidamente, un chico y una chica de unos 25 años de edad, guías del lugar,  nos ofrecieron sentarnos en semicírculo. Nos entregaron algunos folletos, y nos pidieron que nos agrupemos. Al hacerlo, se le dio a cada grupo la carta que Susana Larrubia (militante de la agrupación Montoneros), secuestrada y llevada al Garage Olimpo, le había escrito al padre, un militar jubilado pero defensor del golpe de estado. La idea era leerla y opinar entre todos lo que nos había parecido.
Como era de esperar, la carta fue la disparadora de un extenso debate sobre la dictadura, y sus infinitas aristas: la lucha armada como medio de defensa, o como un pacto con la violencia, la represión contra el pueblo y el derecho a la vida.
Como las ideas cada vez se profundizaban más, y no se llegaba a ninguna conclusión, fue necesario parar el debate para comenzar el recorrido.
Nos dividimos en dos grupos.
“Con mi grupo fuimos primero a la calle, donde nos mostraron los alrededores del predio, y nos contaron como se fue tapizando y cerrando el lugar, que alguna vez había sido público”, cuenta Paloma Farina, integrante del primer grupo.
Mientras este grupo era llevado afuera, el otro, visitaba el lugar donde secuestradores y secuestrados convivieron durante 6 eternos y oscuros meses.
Pasamos por una puerta de metal, para adentrarnos en el patio interno del lugar, desde donde se podía ver todo el recinto.
“Al llegar al lugar donde los torturaban me impactó mucho. El pensar que ahí mismo los habían llevado, torturado, para luego asesinarlos me produjo bastante impresión” dice Pilar Macera.
“Acá a su derecha está la oficina, en donde se hacían llamados extorsivos, y donde se les asignaba a los secuestrados el número con el que debían identificarse”
Nos contó la guía, en un soplo de tristeza e indignación.
Comenzamos a recorrer; pasamos por el “Casino de los oficiales”, donde vivían y pasaban el tiempo los últimos, como si fuera un recreo en la mitad de una jornada laboral. Caminamos derecho por el patio y entramos en lo que era “El Olimpo de los dioses”, como había rezado un cartel sobre la puerta de entrada, durante la dictadura militar.
El lugar era frío, oscuro, como esos garages, valga la redundancia, llenos de cosas viejas que se desesperan por hablar, por contar su historia, su pasado, su “como llegue acá”.
Estaba dividido en diferentes sectores. La “recepción”, la cocina, la enfermería, la sala de situaciones (una oficina en donde se buscaba conexiones de “agrupaciones subversivas”), el comedor y, obviamente, las salas de tortura, que para querer agregarle un tono patéticamente elegante se las denominaba “quirófanos”.
Aunque el sector poblacional (donde los secuestrados pasaban la mayor parte del tiempo) había sido demolido para “borrar” las huellas de lo que fue una de los genocidios más sangrientos en la historia Argentina, aún quedaban las líneas de los cimientos de las paredes bajo el piso, como una ironía hacia lo que nunca se podrá esconder. Este estaba constituido por cuatro hileras de diez celdas cada una, de aproximadamente dos por un metro, pasillos angostos, 2 baños (obviamente en las más precarias condiciones) en cada hilera y dos duchas donde raramente se podían higienizar satisfactoriamente.

Al volver a la biblioteca subimos por unas escaleras al segundo piso. Este había sido preparado con libros prohibidos durante la dictadura militar, álbumes de fotos de las personas que habían sido llevadas al Olimpo y permanecían desaparecidas, y por una enorme máquina falsificadora de documentos que había sido usada durante el proceso, con el fin de escapar de las fuerzas armadas. A su vez las paredes estaban colmadas de cartas que se les hizo a los, aún, desparecidos como forma de reivindicación. Madres, hijos, hermanos, tíos, sobrinos, nietos, novios, amigos, expresaban su amor y su tristeza por medio de ellas, contando la historia que jamás será en primera persona.

Cuando ya el sol estaba en su máximo apogeo, y el frío se había disipado finalmente, subimos todos al micro. De vuelta al colegio, de vuelta a la normalidad, a nuestro futuro que ya no sería el mismo.

________________________________________________________________________________ 

Garage Olimpo fue uno de los, aproximadamente, 500 centros clandestinos que funcionaron durante la dictadura militar del año 1976  en la Argentina. Funcionó desde agosto de 1978 hasta  Enero  de 1979. Está ubicado en el barrio de Floresta, en la calle  Ramón Falcón entre Lezama y Olivera. Pertenecía a la División de Automotores de la Policía Federal.
La mayoría de los detenidos desaparecidos que pasaron por allí  provenían de otros centros clandestinos, principalmente del “Club  atlético” y “El banco”. Generalmente su paradero terminaba en el Río de la Plata.
Fueron juzgados 17 represores que actuaron en los Centros Clandestinos de Detención, Tortura y Exterminio “Atletico, Banco y Olimpo”. Estos fueron: Samuel Miara, sentenciado a doce años de prisión por apropiación de menores. Oscar Augusto Isidro Rolón, torturador, sentenciado a perpetua. Julio Héctor Simón, torturador, sentenciado a perpetua. Raúl González, torturador, sentenciado a perpetua. Juan Carlos Avena, participación en la dirección del Olimpo, sentenciado a perpetua. Eufemio Jorge Uballes, torturador, sentenciado a perpetua. Eduardo Emilio Kalinec, torturador, sentenciado a perpetua. Roberto Antonio Rosa, miembro del grupo de tareas, sentenciado a perpetua. Juan Carlos Falcón, violador y partícipe de los traslados, fue absuelto, a causa de pocas pruebas. Luis Juan Donocik, guardia, sentenciado a perpetua. Guillermo Víctor Cardozo, adoctrinaba militares para que no hablaran con nadie de los crímenes, fue condenado a perpetua. Eugenio Pereyra Apestegui, torturador, sentenciado a perpetua. Raúl Antonio Guglielminetti, se encargaba de los secuestros extorsivos, sentenciado a 25 años. Ricardo Taddei, torturador y cura que absolvía crímenes, fue condenado a 25 años. Enrique José del Pino, jefe del grupo de tareas, sentenciado a  perpetua. Carlos Alberto Roque Tepedino, director general de Seguridad Interior, condenado a 25 años. Mario Alberto Gómez Arenas, jefe del Destacamento de Inteligencia, sentenciado a 25 años.

Muchos de los imputados seguían sosteniendo sus cargos dentro de Argentina hasta que se los comenzó a juzgar, hace un no más de diez años.

________________________________________________________________________________ 

Ir a votar sin a qué

por Santiago Bocco
El electorado porteño depositó su voto a los comuneros desconociendo el desempeño que cumplirán estos a partir de diciembre

El 95 % de la población que habita en la Ciudad de Buenos Aires no comprende   que son las comunas, según una encuesta realizada por la consultora Equis de Artemio López. Es más factible que el 5 % restante no lo domine del todo su significado. Pido disculpas a  aquellos  poquísimos intelectuales que conocen su término pero la Constitución de Capital Federal, en su artículo 128, las define como unidades de gestión política y administrativa con competencia territorial. Con esta definición sumamente abarcativa, cualquiera de los ciudadanos porteños podría ir a debatir esta ley a la Legislatura, aprobada por dos tercios de esta unas semanas antes de los comicios en la Ciudad de Buenos Aires. Se votó el último 10 de julio a comuneros sin saber las funciones que cumplen estos.
Las funciones vitales de este proyecto todavía no fueron delimitadas. Simplemente se aprobó si una esquina tiene un bache, si un semáforo no funciona, si falta una señal o un cartel de transito, el encargado de resolver esto. No esta resuelto quien se encargará de los graves problemas edilicios que sufren las escuelas públicas porteñas, la falta de insumos en los hospitales o la pavimentación, falta de luz en las avenidas. Legalmente hablando tienen en su competencia diferentes el mantenimiento de los espacios verdes de conformidad a la ley de presupuesto. La elaboración de su programa de acción y anteproyecto de presupuesto anual, así como su ejecución. En ningún caso las Comunas pueden crear impuestos, tasas o contribuciones, ni endeudarse financiariamente. La iniciativa legislativa y la presentación de proyectos de decretos al Poder Ejecutivo. La administración de su patrimonio, de conformidad con la presente Constitución y las leyes.
Cada Comuna tiene un órgano de gobierno colegiado denominado Junta Comunal compuesto por siete miembros, elegidos en forma directa con arreglo al régimen de representación proporcional, formando cada Comuna a esos fines un distrito único. La Junta Comunal es presidida y legalmente representada por el primer integrante de la lista que obtenga mayor número de votos en la Comuna. Lo insolito es que un dictamen hecho por el jefe de gobierno porteño sostiene que de los siete componentes de los distritos, solo cobrará el presidente obligando a  los seis restantes a trabajar “ad honorem”, por decirlo de alguna manera.
Muchas cosas dichas y escritas, soluciones que a trae la descentralización de la Ciudad son inciertas.

Solo el amor salvara al mundo

por Julian Gondell
El golpe de su taco retumbaba en cada recoveco del vagón mientras marcaba el compás de esos viejos tangos, acompañado por su mejor amigo: el bandoneón. De Retiro a Tigre y de vagón en vagón, sus historias complacían y acompañaban a los pasajeros del Mitre quienes alegrados y sonrientes, ofrecían a nuestro personaje monedas y billetes.
Ex verdulero y vendedor de golosinas, mensajero, “ator” y antes que nada músico. Como tantos otros músicos, Pedro Martín se gana la vida demostrando su talento en la vía pública y entreteniendo a aquellas personas que, en muchos casos, necesitan un poco de color en su vida rutinaria.
            Entre apretones de mano y abrazos a sus colegas comerciantes, Pedro nos cuenta anécdotas de su vida, que para algunos serán delirios y para otros, poesía. Ya siendo un hombre grande comenzó a estudiar el bandoneón. Hace nueve años que lo estudia, y a pesar a haber sufrido el robo de su primer instrumento, sigue alegrando las tardes de los viajeros de zona norte con sus melodías.
La peculiaridad de este personaje de los ferrocarriles de Buenos Aires es su oficio de mensajero. A través de la filosofía y en parte la religión, intenta transmitir un mensaje que es escuchado por algunos e ignorado por otros: “Solo el amor salvara al mundo”. Pedro es muy claro al pronunciar estas palabras, porque aunque sea creyente, propone a todo su público recapacitar sobre el amor a la familia y en especial a los abuelos.
 “Yo estaba soñando cuando se me presentó Jesús Cristo con los brazos abiertos, vestido con la túnica de la virgen” relata Pedro con voz firme. “Primero pensé que era la virgen, pero recorrí su cuerpo con mi mirada comenzando por los pies hasta llegar a su rostro y noté que era Jesús, quien me esperaba como si estuviera crucificado. Entonces se manifestó ante mi: ´Detente! Llévale este mensaje a la gente. Solo el amor salvara al mundo´”, concluye Pedro esperando la confirmación de la recepción del mensaje por parte de su interlocutor.
            El tren estaba comenzando su recorrido de vuelta desde Tigre y antes de llegar a la estación de San Fernando el cronista le pregunta  por el mundo de la actuación. Sorprendentemente menciona su paso por  la televisión y por el programa de Pepe Biondi,su famoso padrino que le abrio las puertas del mundo del espectaculo   Sus 40 puntos de rating, le fueron de mucha ayuda a la hora de desenvolverse frente su nuevo público: los pasajeros.
            La llegada a Retiro marca el final del recorrido. El tren entra en los amplios galpones de la terminal, Pedro recoge su banqueta, guarda la frazada y su bandoneon, en uno de sus bolsos, se lo alza al hombro y se marcha con los bolsillos llenos hacia su hogar.

miércoles, 24 de agosto de 2011

Camino de Palabras

Por Julian Gondell

Un simple movimiento de manos hizo callar a un comedor entero, repleto de bebidas por tomar, galletas por comer e historias por compartir. La alegría y la ansiedad que rondaban por todos los salones de la fundación y hacían que cada conversación sea única e inigualable se suspendieron por un instante. Era el gesto de "silencio radial", un código que compartimos el equipo de Juego de Palabras y Toma la Ruta.

El pasado martes 28 de Junio, Juego de Palabras tuvo un cálido encuentro con el grupo de jóvenes del turno tarde de la Fundación Caminos. En éste disfrutamos y nos distendimos con una merienda y luego, mediante juegos y debates, compartimos nuestra pasión: el periodismo. La  Fundación Caminos, ubicada físicamente en el barrio porteño de Colegiales, es una institución que brinda a jóvenes con discapacidad intelectual leve y moderada un lugar donde interactuar y expresarse a través de proyectos artísticos y periodísticos.

Luego de haber entrado en confianza, pusimos en común nuestros intereses y preocupaciones, y aunque parezca que vivimos en mundos paralelos, el resultado fue similar. La inquietud sobre las radios comunitarias surgió rápidamente luego de haber visto un conmovedor video de la radio Changuito, del cual pudimos sacar una breve y concisa conclusión: LA JUVENTUD NO ESTÁ PERDIDA!


Toma la ruta 2011, el proyecto joven ya esta en marcha!
Alberto, Ana, Andrea, Bruno, Daniela, Esteban, Guille, Hilda, Maite, Mariana, Martín, Nico, Paul, Sandra, Sebastian y Vero llevan adelante un proyecto periodístico que involucra una revista y un programa de radio sustentado por los propios jóvenes. La idea que plantean los coordinadores es apoyar la independencia de este grupo en el ámbito radial y gráfico, dándole la libertad y la opción de elegir su propio camino a seguir.

viernes, 29 de julio de 2011

Retratos

Comparten con nosotros cada mañana en el Cole.
Historias, vidas, sensaciones. “Retratos”, como en la pintura, a través de las palabras: encontrar, desde la propia mirada y a través de pequeñas entrevistas, eso que cada cual guarda, que cada cual es.

César
Por Violeta Fischerman
César Augusto Vallejo, un hombre de 52 años, nacido el 14 de enero de 1958: “una fecha sagrada”, según él. Trabaja en el Colegio de la Ciudad hace diez años y le gusta lo que hace. También le gusta mucho descansar: Suele tomar mates y escuchar música, y le gusta de todo un poco. También ir a hacer las compras, pero no en el “súper”, la gusta ir al almacén. Sus comidas favoritas son clásicas: milanesa con papas fritas y asado. Hace un corto tiempo es viudo, pero su familia sigue creciendo. Tiene siete nietos: Mica, Jazmín, Uriel, Sol, Yamila, Lucas, Dylan y Priscila. Y una de las cosas que más lo caracterizan es que se sigue considerando un hombre feliz.

Ceci
Por Natalia Tévelez
Cecilia Armesto, nacida en Montevideo, Uruguay. Realizó sus estudios primarios en Buenos Aires y Brasil, y secundarios en Colonia, Uruguay. Se mudaba de país en país por el trabajo de su padre. Finalmente, sus estudios terciarios de maestra jardinera los realizó en Capital Federal, en el Colegio Normal 10. Trabajó en esta profesión durante más de diez años, pero consideró cambiarse porque estaba cansada de algunos aspectos de la docencia para nivel inicial. Coincidentemente le surgió su trabajo ideal en Comodoro Rivadavia. Pero dudaba si mudarse o no, decidiéndose al final por quedarse en Capital con su familia. Comenzó a trabajar como secretaria en una empresa de control de plagas y luego se cambió al Colegio de la Ciudad.
En su tiempo libre, Cecilia asiste a un curso de auxiliar veterinario. Los animales son una de sus mayores pasiones; tiene tres gatos, dos perros y varios peces. También disfruta de juntarse con sus amigas, arreglar y pintar su casa, cada tanto leer, y actualmente está armando un rompecabezas.
Lo que más le gusta de su trabajo es la buena energía que hay con los alumnos. Además, cuando no está ocupada, ayuda en la parte administrativa.
Su objetivo futuro es jubilarse e irse a vivir a Colonia con su hermana, y andar con ella en moto.

Raúl
Por Camila Romano Casariego
Nació en Capital, el 22 de noviembre de 1967 (44) hizo su primaria en el colegio Narciso Laprida y su secundaria en José Ingenieros. Al terminar sus estudios hizo el servicio militar y luego comenzó un profesorado de Educación Física, pensando que podría ser profesor en un colegio. Luego, Raúl comenzó a estudiar para ser profesor de enseñanza primaria en un instituto terciario. 
Su primer trabajo fue a los 15 años, como cadete en una tintorería donde trabajó hasta terminar los estudios secundarios. Luego comenzó a trabajar en una granja donde vendía pollos. Mientras estudiaba en el magisterio, dejó la granja y desde 1998 trabaja en el servicio de comunicación de la Presidencia de la Nación, pero va a dejar este trabajo ya que en el año 2010 fue recomendado en un nuevo trabajo que ahora le ocupa mucho lugar: es el Secretario Docente del Colegio de la Ciudad. Hace 5 años que Raúl empezó una familia, tiene un hijo de cinco años y una hija de tres.

Jorgito
Por Fede Caggiano
Jorge es un hombre de 34 años, empleado de maestranza del Colegio de la Ciudad.  Vive en Pilar con su esposa y su hija, Valentina, de 6 años. Trabaja en el Colegio desde hace 6 años y se siente conforme con su actividad diaria. Nació en Ezeiza y fue al jardín y  colegio municipal de esta localidad.
Va a trabajar al colegio muy temprano, en un micro de larga distancia, y trabaja 13 horas diarias. Juega al fútbol regularmente y va de vez en cuando a recitales (fue al de U2 recientemente). Se siente indignado por la violencia en los ámbitos futbolísticos y musicales y cree que “es una locura, no aprendemos más”, según sus propias palabras.
Es hincha de Independiente, pero no va a la cancha. Le gustan Los Piojos, La Bersuit, Nirvana, entre otros. Todavía no sabe a quién va a votar en las elecciones 2011 y no se siente identificado con ningún candidato. No ve mucha tele, y no le gustan los programas de chimentos, sino los  documentales y biografías.

El Javo
El Javo, así denominado por sus contribuyentes y clientela del Colegio de la Ciudad. Chico de barrio, nació en  el barrio de San Martín, en la provincia de Buenos Aires,  donde se crió y vive hasta hoy. Toda su primaria la realizó en una de las escuelas publicas del barrio al igual que la secundaria y siempre en su adolescencia logró hacerse conocido por su gran capacidad de interacción con el sexo opuesto como lo expresa él. Luego de finalizar la secundaria intentó realizar varios cursos incluyendo un par de computación y varios idiomas, pero al fin y al cabo con 29 años hoy en día tiene un kiosko en el barrio de Belgrano desde ya hace 6 años. Sin novia pero bien acompañado, con toda una vida por delante. Vive con su madre, aunque lo niegue sigilosamente y sueña con un día poder tener una cadena de kioscos por todo el país.


Lorena
Por Abril García
Lorena, 25 de Abril-1981. Se define como feminista, marxista, de izquierda, vegetariana. Aunque estudió sociología en la UBA no se presenta como socióloga: “Nunca digo que soy socióloga, si me preguntan soy Lore, hasta me defino más como una vegetariana!”. La sociología la decidió en 5to, pero desde chiquita pensó en carreras humanísticas y sociales. Pasó por historia, abogacía, entre otras. Pero al llegar a 5to conoció a la profesora que le haría decidir estudiar la carrera de sociología.
Con respecto al vegetarianismo, cuenta que nunca le gusto mucho la carne, solo comía por la familia, y cuando se fue a vivir sola empezó a interesarse por la nutrición y de qué estaba hecho todo lo que comíamos. Fue de a poco, hasta no comerla más.
Hoy en día Lore trabaja en el Ministerio de Trabajo, y afirma que siempre trabajó para el Estado. “No quiero malgastar mis conocimientos en algo privado que sólo se interesa por vender”, dice. Sólo le gustaría trabajar en una ONG o algo por estilo si es privado.
Lore, docente, no socióloga, vegetariana y feminista dice “en cada acto hago política”, piensa que la política se hace siempre desde votando hasta eligiendo que comer, y eso es lo que ella hace. Una no socióloga que se interesa por un mundo mejor en la que, espero, todos estemos incluidos.

jueves, 7 de julio de 2011

En la ruta con la Fundación Caminos

El 29 de junio compartimos una merienda y un encuentro radial con los colegas del Proyecto Rutero, una iniciativa educativa y periodística que lleva adelante la Fundación Caminos.

Entre Pasta Frola, galletita, gasesosa y mate, muchas historias y experiencias que enriquecieron nuestra formación. Les dejamos algunas fotos que ilustran nuestro encuentro.







Recomendamos escuchar "Toma la ruta", el programa de los chicos de la Fundación Caminos, todos los martes de 19 a 20 hs en vivo por: Arinfo.